Se acabó el papel en Irún. No el higiénico, como aseguró que ocurriría el director deportivo del Cádiz, Julio Peguero, sino el de las entradas que permiten ver en directo el partido de vuelta entre Real Unión y Cádiz en el Stadium Gal. Los aficionados locales que se animen en estas últimas horas sólo podrán adquirir algunas localidades sueltas que quedan y que obligan a seguir el juego de pie.Un partido de esta trascendencia siempre tiene un apartado de la actualidad para las entradas.
Son 600 las que destinó el Real Unión para los aficionados cadistas. Pues bien, de esas 600, sólo se han retirado de las taquillas del Ramón de Carranza la mitad: 300. Eso ha provocado que el club que preside Antonio Muñoz haya decidido cubrirse las espaldas por si finalmente son muchos los que no se deciden a viajar pese a haber sido tocados por la suerte.
miércoles, 20 de mayo de 2009
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