Con el paso del tiempo, las cosas cambian. Por primera vez en muchos años, el conjunto amarillo cambia su lugar de hacer la pretemporada.
Los técnicos del club (Gracia y Peguero) han elegido la localidad de Melgaço, en la frontera con Galicia y a orillas del río Miño, como trinchera para preparar su asalto a la Segunda División. Este lunes tienen que confirmar su acuerdo con el Centro de Estágios de Melgaço, un extraordinario complejo deportivo homologado y recomendado por la UEFA con la disputa de la Eurocopa de 2004 en territorio luso.
Un emplazamiento que reúne todas las condiciones para efectuar una pretemporada de altísimo nivel. Además de disponer de un confortable hotel de 4 estrellas, está acondicionado para la práctica del deporte y especialmente del fútbol. Tiene un estadio de césped natural con una pequeña grada, que sirve para albergar partidos amistosos, y con una pista de atletismo. Otro terreno es de hierba artificial.
Y mucho más. Un gimnasio completísimo, un pabellón cubierto, campos de tenis y una enorme piscina para la relajación, al igual que un campo de mini-golf.
Pero la gran posibilidad que ofrece es la práctica de diversos deporte de riesgo o multiaventura. Los equipos preparan jornadas en las que practicar rafting o jugar al paintball. Una medida para hacer grupo y mejorar el ambiente del vestuiario. Algunos jugadores ya se quejaban de que el Fair Play Golf de Benalup era una magnífica instalación pero tan grande que los futbolistas apenas se comunicaban.
El técnico Javi Gracia elogia las virtudes del centro de Melgaço. «Es un entorno muy bien preparado, con calidad en sus instalaciones especialmente en lo que más nos interesa: campo de juego y gimnasio que son nuestros lugares más frecuentados en esta época del año. Además de los circuitos de agua, se pueden hacer otras actividades alternativas para alguna tarde que el equipo tenga que descansar un poco».
Otra ventaja es el clima, mucho más fresco e idóneo para el trabajo que el del sur de España. Y por último, los futbolistas estarían mucho más aislados de su entorno habitual, del familiar y de la afición, de sus problemas, lo que les permite centrarse en los entrenamientos. «La convivencia fuera del entorno habitual es importante para que el equipo se vaya conociendo, especialmente las caras nuevas», apunta el navarro.
Primera opción
Es la opción preferida para el Cádiz, pues además no se escapa del presupuesto (apenas habría diferencias económicas con el alojamiento en Benalup). La decisión final depende de las fechas. Pero el Celta de Vigo, que tiene preferencia por asiduidad, ha adelantado su stage y lo realizará del 25 de julio al 4 de agosto. Este mismo día entraría el equipo amarillo, que estaría hasta el 11 para poder jugar las semifinales del Trofeo Carranza el día 13. Una semana para completar el trabajo que se efectuará desde el 17 de julio en las instalaciones de El Rosal.
A falta de cerrar el compromiso, el Cádiz incluso tiene preparados algunos encuentros amistosos, uno de ellos con el Pontevedra de Segunda B.
A diferencia de otras pretemporada, este verano se quiere ir subiendo la calidad de los rivales y acabar con equipos de nivel similar al de Gracia. Serán también duelos con menor tensión y patadas que los que se disputan en la provincia.
El club de Carranza ya tiene su primera opción casi cerrada, sin descartar irse más allá de la península, «siempre que lo permitan las posibilidades económicas», o quedarse en casa, en Benalup.
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